​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​Lesiones del Sistema Nervioso y del aparato locomotor

Información más reciente sobre algunas de las enfermedades del Sistema Nervioso Central y periférico además de traumatológicas que en nuestro diario atendemos, con resolución de los problemas o mejoría en muchos casos atendidos.

Esclerosis Múltiple.

 

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad autoinmune y crónica que afecta al sistema nervioso central, específicamente al cerebro y la médula espinal. Se produce cuando el sistema inmunitario ataca por error la mielina, que es la capa protectora que rodea las fibras nerviosas.

 

Este daño interrumpe o ralentiza los impulsos eléctricos entre el cerebro y el resto del cuerpo, lo que genera una gran variedad de síntomas que varían de una persona a otra.

 

La neurorehabilitación en pacientes con Esclerosis Múltiple (EM) es un enfoque terapéutico multidisciplinar y personalizado diseñado para mejorar la función motora, cognitiva y la calidad de vida de los mismos. Combina fisioterapia, terapia ocupacional y rehabilitación cognitiva para combatir síntomas como debilidad, fatiga y problemas de equilibrio, buscando aumentar la independencia funcional. 

 

Beneficios y Objetivos:

 

  • Mejora de la Funcionalidad: Maximiza la autonomía física y mental.
  • Manejo de Síntomas: Reduce la espasticidad, debilidad y mejora trastornos del equilibrio.
  • Calidad de Vida: Permite a los pacientes participar más plenamente en sus actividades diarias.
  • Prevención: Disminuye el riesgo de caídas y lesiones mayores.

 

Los programas suelen ser adaptados individualmente, pudiendo durar entre 4 y 8 meses, y son fundamentales para la gestión a largo plazo de la enfermedad

 

 

 

Debido a su diversidad, se le conoce como la "enfermedad de las mil caras". Algunos de los síntomas más frecuentes incluyen: 

 

  • Problemas motores: Debilidad muscular, dificultad para caminar, falta de equilibrio y coordinación.
  • Alteraciones visuales: Visión borrosa, visión doble (diplopía) o pérdida de visión en un ojo.
  • Sensaciones físicas: Entumecimiento, hormigueo ("agujetas") o dolor en diferentes partes del cuerpo.
  • Fatiga extrema: Un cansancio muy intenso que no mejora con el descanso.
  • Disfunción cognitiva: Dificultades con la memoria, la concentración o el aprendizaje.

 

Existen cuatro formas principales de la enfermedad: 

 

  • Síndrome Clínico Aislado (SCA): Un primer episodio de síntomas neurológicos.
  • Remitente-Recurrente (EMRR): La más común; se caracteriza por brotes (ataques) seguidos de periodos de recuperación.
  • Primaria Progresiva (EMPP): Empeoramiento gradual desde el inicio, sin brotes claros.
  • Secundaria Progresiva (EMSP): Sigue a una fase remitente-recurrente y presenta un avance constante de la discapacidad.